El desarrollo económico durante este periodo, estuvo marcado por el hecho de constituir nuestro territorio un apréndice del imperio colonial español. El sistema de monopolio comercial incentivó el surgimiento del mercado regional en América, necesario para una relativa expansión económica. Chile mantuvo contacto en estas materias con el virreinato del Perú y con la región del Río de la Plata, siendo los derivados de la ganadería, como el sebo, cordobanes, y suelas los principales productos exportados durante gran parte del siglo XVII, por lo menos hasta el año 1687, momento en que Chile comenzó a exportar en grandes cantidades de trigo al Perú.
LA INDEPENDENCIA DE CHILE
La Patria Vieja: 1810-1814
La situación interna antes de la independencia.
Los factores que condujeron a la independencia de Chile son múltiples y de índole muy variada. En general, se puede afirmar que durante los últimos años del siglo XVIII y los primeros del XIX, se comenzó a gestar en el reino de Chile un creciente sentimiento de descontento frente a las políticas de las autoridades españolas. Por una parte, el período anterior a 1810 se caracterizó por un constante deterioro de la economía chilena, provocado fundamentalmente por continuas y fuertes alzas de los impuestos, por productos, como el tabaco, y también por los efectos tanto de la liberalización del comercio colonial como del explosivo crecimiento del contrabando, que fue practicado incluso por algunos gobernadores. Estos hechos repercutieron directamente sobre la agricultura, la minería, la artesanía industrial y en particular, sobre el comercio: esté debió soportar una verdadera inundación de productos importados, por lo cual condujo a la quiebra de una importante cantidad de cosas comerciales. De particular gravedad fue también la creciente escasez del circulante monetario que comenzó a sufrir la economía chilena, debido al déficit de la balanza comercial producido por el hecho que las importaciones eran superiores a las exportaciones.
En el plano político, la centralización administrativa aplicada por los reyes Borbones de España en el siglo XVIII limitó considerablemente el abuso de los criollos a los principales puestos democrático. Ello género una gran perdida de influencia política de este sector de la sociedad, que anteriormente había controlado, sin mayor contrapeso, la administración colonial.
La centralización bubónica provocó además un notario estancamiento de la eficiencia y oportunidad en la toma de decisiones de las autoridades. Muchas medidas de interés general o particular, tanto en el orden político como en el judicial, debían ser aprobadas en España lo que retardaba enormemente su ejecución. Paralelamente, está situación condujo a una vez más notoria sensación de indefinición entre los criollos, pues debían soportar los constantes abusos de poder al cual los sometían las autoridades españolas.
En cuanto a la educación, se cuestiono abiertamente a las autoridades locales y metropolitanas por el notario abandono que sufrían las escuelas y colegios del país. Además de ser cuantitativamente insuficientes, estas eran de muy mala calidad, y mantenían a la mayoría de la población en una profunda ignorancia.
En gran medida, está realidad tenía su origen en la expulsión de la Compañía de Jesús (1767), la cual hasta esa fecha había sido el principal centro de irradiación cultural del reino, pues manejaba la administración de los principales colegios y bibliotecas.
INFLUENCIA EXTERNAS SOBRE LA INDEPENDENCIA
De particular importancia para el proceso independista fue también la influencia que ejerció indirectamente la llamada ilustración europea. Sus ideas liberales propiciaban la libertad y la igualdad de derechos de todos los hombres y la primera de la razón sobre la fé, como principio para acceder a la verdad. En el orden político, se cuestiono la monarquía absoluta de derecho divino y se postularon las ideas de soberanía popular, limitación del poder absoluto y separación de los poderes del estado.
Estas ideas llegaron al país especialmente a través de los viajes que algunos criollos habían realizado a Europa, quienes además de leer a los principales autores ilustrados, adquirieron sus libros y los trajeron a Chile.
LOS SUCESOS DE CHILE
La llegada de la noticia que informaba sobre estos acontecimientos produjo una gran consternación en Chile. Aún cuando las primeras reacciones de los criollos no dejaron lugar a dudas acerca del gran rendimiento de lealtad que despertaba al rey Fernando, muchos se preguntaron por el camino a seguir, en caso de que la situación en España se prolongara a más tiempo que el conveniente.
En 1809 surgieron dos tendencias políticas contrapuestas: La llamada realista, compuesta mayoritariamente por altos funcionarios españoles y que estaban encabezada por el gobernador García Carrasco y la real audiencia; ella rechazaba toda aspiración independentista y prefería mantener la obediencia al congreso de regencia, al virrey y al gobernados, y aguarda, al mismo tiempo el deshelase político en España.
La otra tendencia denominada patriota representaba fundamentalmente por los miembros del cabildo de santiago postulaba la creación de una junta de gobierno propia. Esta idea se basaba en que los americanos no eran súbitos de España y que por extensión, tampoco lo eran lo del consejo de regencia ya que los reinos americanos pertenecían a la persona del rey. Así como este último estaba preso, los patriotas no se hallaban a reconocer la autoridad del consejo de regencia, por lo que solicitaron que los virreyes y los gobernadores cesaran en el ejército de sus cargos y fueran reemplazados por juntas de gobierno locales.
LOS MIEMBROS DE LA JUNTA DE 1810
_Presidente: Mateo de Toro y Zambrano
_Vice-presidente: Obispo José de Aldunate
_Vocales: Juan Martínez de Rozas, Fernando Márquez de la Plata, Enrique Rosales, Ignacio de la Carrera, Francisco Javier Reina.
_Secretarios: Gaspar Marín y Gregorio Argomedo.
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